La
principal mina a cielo abierto de la Argentina prepara su cierre
Fuente: El Inversor Energético y Minero, 26 de mayo de 2016
HUALFIN,
Catamarca.- El principal yacimiento a cielo abierto del país, Bajo de la
Alumbrera, prepara su cierre para finales del año próximo y acelera el plan de
remediación previsto en la concesión. Es la primera vez, en una explotación de
este tipo, que los argentinos podrán ver cómo queda la zona en donde se trabajó
y cuáles son las consecuencias de la actividad. El cierre -como toda la
operación- no está exento de controversia. Desde la compañía calculan que el
plan, a partir del cese de la explotación, demandará unos cinco años, a los que
seguirá un monitoreo de una década.
La inversión,
que incluye las indemnizaciones a los 1900 empleados, rondaría, a valores de
hoy, los 2000 millones de pesos. En la explotación, que ocupa 1400 hectáreas
ubicadas en la zona previa a la sierra del Aconquija, hay montañas de material
desechado, un socavón de 500
metros de profundidad por 1700 de diámetro y un dique de
cola -donde se retienen los materiales sólidos que son descartados-. La empresa
usa un promedio de 2,7 millones de litros de agua por segundo que extrae del
acuífero catamarqueño Campo del Arenal. Es la explotación de cobre, oro y
molibdeno a cielo abierto más importante del país y opera hace casi 20 años. A
diario, extrae 300.000 toneladas de material estéril, de los que obtiene
100.000 de minerales.
La empresa
-que además del yacimiento Bajo de la Alumbrera, trabaja desde hace unos meses
Bajo el Durazno- es operada por la firma suiza Glencore (50% de las acciones),
y las canadienses Goldcorp (37,5%) y Yamana Gold (12,5%). Los derechos de
exploración y explotación son de Yacimientos Mineros de Aguas de Dionisio
(YMAD), una sociedad interestadual integrada por el gobierno de Catamarca (60%)
y la Universidad Nacional de Tucumán (40%). Y percibe 20% del producido neto de
Bajo de la Alumbrera y 30% del de Bajo del Durazno.
El gerente de
Relaciones Institucionales de Minera Alumbrera, Jorge Montaldi, indicó a LA
NACION que el yacimiento está llegando al final de su vida útil y aunque se
proyectaba el cierre para fines del 2017, la eliminación de retenciones para la
minería y la mejora del tipo de cambio tuvieron un "efecto positivo en la
estructura de costos", por lo que evalúan una extensión del período.
La minera
enfrenta denuncias y causas penales por presunta contaminación en Santiago del
Estero, Catamarca y Tucumán, además de una investigación en la justicia federal
de Rosario por supuesto tráfico documental y contrabando de minerales. Los
controles sobre las operaciones están a cargo, exclusivamente, del gobierno catamarqueño
que participa de la explotación en YMAD.
